domingo, 3 de febrero de 2008

La Pregunta

Todas las personas que me conocen, tarde o temprano me hacen la pregunta: “¿En qué creen los mormones?”.

Esa es una pregunta muy difícil de contestar, y no porque yo no sepa en qué creemos, sino porque hay tanto para decir que cualquier respuesta sería terriblemente incompleta.

Pero hay una pregunta mucho más interesante y más fácil de responder, la cual lamentablemente nunca me han hecho. Por eso me la preguntaré ahora a mí mismo:

“¿Por qué creen los mormones?”

Mi respuesta es la siguiente: Los mormones creemos en las cosas que creemos porque hemos tenido experiencias espirituales, personales e individuales, con Dios.

Eso es todo.

Es simple a la vez que profundo. Y es lo que verdaderamente nos distingue de toda otra religión y creencia.

Creemos porque Dios existe, nos conoce, nos escucha, nos contesta...

Los mormones no seguimos a ningún líder, sin antes tener una experiencia espiritual personal en la que Dios nos confirme que el líder ha sido efectivamente llamado por Él.

Los mormones no aceptamos ninguna doctrina, sin antes tener una experiencia espiritual personal en la que Dios nos confirme que dicha doctrina es realmente Suya.

Deja entonces de tener tanta importancia el "qué creemos", porque estamos dispuestos a creer todo lo que Él nos haya manifestado y lo que en lo futuro nos manifieste.

Entendiendo esto, es mucho más fácil comprender todo el resto del “Mormonismo”.

Así se entiende, por ejemplo, cómo es posible que en la Iglesia no exista lugar para el disenso (que de hecho casi no existe), a la vez que nos oponemos enfáticamente a la obediencia ciega.

Y es, simplemente, porque Dios es nuestro Padre, y ha prometido contestar nuestras oraciones dirigidas a Él en el Nombre de Su Hijo, sin intermediarios humanos ni angelicales.

Él nos ha dicho que podemos, y debemos consultarlo “en todos nuestros hechos”, y que Él nos “dirigirá para bien”.

Por ese conocimiento personal es que testificamos individualmente pero unánimemente ser la Iglesia de Jesucristo, la única que posee toda la autoridad dada por Dios para enseñar Su Plan y guiar a Sus Hijos nuevamente a Su presencia. Y esto lo decimos no con soberbia y orgullo… sino con la reverente humildad de sabernos indignos, y con la plena consciencia de la gran responsabilidad que dicho conocimiento acarrea. ¿Puedo yo acaso negar lo que Dios me ha hecho saber cuando se lo pedí?

Los misioneros de la Iglesia andan hoy por todo el mundo con un mismo objetivo: acercar todos los hijos a Nuestro Padre, enseñándoles cómo hacer para que puedan tener sus propias experiencias espirituales, personales e individuales con Él.

Por eso, si tiene Ud. la oportunidad de escucharlos, no la desaproveche.

2 comentarios:

Patrychu dijo...

Querido heguido, no había visitado este blog hasta ahora y quisiera hacerte una pregunta sobre "La pregunta".
No me considero seguidora de ninguna religión (o secta) pero si creo firmemente en Dios, aún que mis creencias religiosas estén desastrosamente orientadas a ninguna parte.
La pregunta que me surgió, al leer su entrada, es ¿a qué clase de experiencias con Dios se refiere? ¿a los considerados milagros? o ¿a revelaciones realmente físicas?

Y ¿cuál es la idea de los mormones hacia otras religiones tales como Los testigos de Jehová o el budismo? ¿Las consideran sectas? ¿religiones? o puede que ¿farsantes?

Como ya he comentado no soy seguidora de ningúna religión en particular pero me gusta conocer sobre algunas de ellas y saber más sobre lo que piensan espiritualmente y en relación a otras.
Un saludo, Patrychu.

heguido dijo...

Hola Patrychu, bienvenida a mi blog más serio, pero no por eso menos feliz.
Las experiencias espirituales con Dios bien pueden ser consideradas "milagros" y "revelaciones" en el sentido que son perceptibles personalmente, y que no son "explicables" sin reconocer la existencia de Dios.
Respecto a las otras religiones creemos que hay partes de la Verdad por todos lados, algunas religiones tienen más y otras menos.
Creo que mientras acerquen a las personas a Dios son buenas, pero cuando se convierten en dogmáticas y tratan de impedir a las personas el conocer y aceptar nuevas verdades pasan a ser un obstáculo en el progreso espiritual de las personas.
Nosotros creemos en lo que enseñó Pablo a los santos de Tesalonia: Eexaminadlo todo, y retened lo bueno".
Si te interesa conocer un poco más de estas cosas comunicate conmigo vía e-mail y trataré de ayudarte a contactar a quienes te pueden explicar en tu ciudad un poco más en detalle lo que yo muy suscintamente he llamado "experiencias espirituales personales". Como decía en el post, creo que vale la pena.
¡Un saludo!